domingo, 14 de agosto de 2011

Dia 1 - Amritsar

Arribem cap a les 7 del mati i ens dirigim directament cap al Temple Daurat. Encara no tenim hotel, pero ho deixem tot a les consignes del temple, un servei totalment gratuit.

Ens treiem sabates i mitjons i entrem al recinte del Temple, acompanyades d'una parella d'Hostaliric la mar de macos.

El complexe del Temple es d'una magnitud realment impressionant. El Temple, en canvi, ja no se si era petit o es que hi erem tanta gent a dintre que ens ho semblava. Les nostres cares no tenen preu, els ulls oberts com mussols, per allo de "alla donde fueres haz lo que vieres". Pero nomes veiem un munt de gent que s'apilotona per entrar i que porta una especie de bol a les mans, fet amb fulles de parra o similar... Decidim simplement seguir-los i sempre tenim la sort de trobar algu que, sense haver de preguntar, ens ensenya que i com fer-ho quan ens sentim "perdudes".

Un munt d'homes i dones, separats clar, seuen a terra pregant mentre un sacerdot llegeix el seu llibre sagrat en un altar a mode de vitrina totalment a part. Uns altres toquen i canten diferents mantres en viu.

Ens donen una ofrena que ens diuen que ens hem de menjar, pero ningu ho fa... aixi que nosaltres tampoc.

Anem cap als menjadors per peregrins, on creiem que comenc,a realment la nostra insercio a l'India. Teniu en compte que seguim descalces... i un lloc on menjen milers de persones no pot estar el que es diria, net.
Estem esperant que ens serveixin el menjar i de cop i colta una noia de la nostra edat seu al nostre cosatat perque li sembla que no acabem de fer-nos gaire amb l'entorn. No nomes dina amb nosaltres sino que decideix acompanyar-nos la resta del dia.

Visitem les habitacions gratuites que ofereix el temple per a peregrins amb la intencio de quedar-nos-hi, pero nomes hi ha un llit lliure que hauriem de compartir... i avui el que necessitem es una bona dutxa i dormir be al menys una nit despres d'haver-nos passat tantes hores despertes i viatjant.

Trobem el Lucky Guest House, res de l'altre mon pero tenim dutxa per nosaltres i una habitacio molt gran. La higiene deixa bastant a desitjar i l'Anna te el seu moment d'indignacio amb l'indi de recepcio. Totalment justificat. Ens netegen l'habitacio i per fi, dutxa i migdiada ben merescudes.

A les 14:30h amb puntualitat anglesa tenim a la Kala trucant al telefon de l'habitacio. Anem a visitar els jardins de Jallianwala Bagh (unes galeries de martirs). I a les 15:30h ens espera un taxi compartit en direccio a la frontera amb el Pakistan (aprox. 30km).

Una hora de taxi infumable apretujados como en una lata de sardinas y despues de esto empieza una gran vivencia, llena de sorpresas y emociones.

Un montón de gente apelotonada frente a una valla, no entendemos nada. Se abre una pequeña puerta y la gente se amontona para pasar. Hacemos lo mismo y lo conseguimos. Poco a poco y con la gente más dispersa, empezamos a entender qué pasa. Los hombres siguen amontonados frente a la valla principal, sólo hemos entrado las mujeres.

Se abren "las compuertas" y una avalancha de hombres se aproxima a una velocidad que asusta...

Controles policiales, con parte separada y cubierta para mujeres... otro control policial... Nada de mecheros ni tabaco (cosa que seguimos sin entender y con la tontería Anna ya ha perdido así 2 ó 3 mecheros).

Nosotras tranquilas y sin correr, los extranjeros tenemos entrada preferente junto a la galería VIP, una de las cosas que tanto nos sorprende de este país. En España se formaría una revolución.

Las gradas ya están llenas de gente y suena la música, 2 mujeres soldado sostienen una bandera cada una y corren con ella hasta la frontera, minutos después una marabunta de mujeres se apiña y empiezan a formar una fila. Las mujeres, de 2 en 2, empiezan a hacer lo mismo con una emoción que pocas veces he visto.

Así durante mucho mucho rato. Hasta que el guardia nos pregunta por qué no hondeamos la bandera (ilusas pensamos que se refería a unos banderines que vendían a la entrada y pasamos de comprar). Seguía insistiendo y por fin comprendemos que lo que quiere es que llevemos la bandera grande, como el resto de mujeres.

No lo dudamos ni un segundo, empezamos a correr hacia "la cola", allí nos recibe Kala que también hace cola para llevar la bandera. Cuando llega nuestro turno alzamos la bandera con toda la emoción del mundo y una ovación se forma a nuestro paso... Tenemos la piel de gallina y no podemos parar de reir. Algo realmente emocionante. Casi me atrevo a decir que por un momento llegamos a tener realmente un sentimiento patriótico. Algo totalmente inexplicable, como tantas otras cosas aquí en India (y no llevamos más que un día).

Volvemos a nuestros sitios y la fiesta no se acaba. Sigue la música y todas las mujeres bajan a bailar. Lo dudabais? Hacemos lo mismo! Lo pasamos realmente bien.

Llega el turno de los soldados, la parte que realmente es importante. Puro teatro, ya lo decía la guía:

Que te ataco!
Que te chuleo recolocándome el sombrero!
Que saco pecho!
Que le doy una patada al aire para que imagines qué pasaría si estuviera tu cabeza en medio!


En el lado de Pakistán, más de lo mismo. Y al final de todo, gritos de un soldado de cada lado. Gana el que aguanta el grito durante más tiempo (con ovación del público incluida para el ganador).

Es realmente curioso ver cómo 2 países en constante conflicto viven esta "ceremonia de cierre de la frontera y arriado de banderas" como una auténtica fiesta, TODOS LOS DÍAS al atardecer.

Volvemos a Amritsar, nos despedimos de Kala y volvemos al Templo Dorado para tener una visión diferente, todo iluminado. Una vez allí nos sentamos frente al lago en la postura del loto a tomar algunas fotos, una mujer nos reconoce después del espectáculo fronteril! Jajaja, allí donde vamos, la liamos!... está claro.

Visitamos otra vez el interior de los diferentes templos y en uno de ellos un monje insiste en darnos una ofrenda (una pasta marrón con un sabor dulce, que entregan y comparten con todos; todos son iguales, ricos, pobres, hombres, mujeres)...

Después de la experiencia nos vamos felices a cenar y dormir, nos espera un buen madrugón y un largo y duro trayecto de autobús hasta Darhamsala.

1 comentario:

  1. Jajaja... la foto de la frontera és molt graciosa!!! Del baile no hay, verdad? mmm... lástima, jejeje

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